Chapultepec es entrañable, se le queda a uno para toda la vida. Como una caja de sorpresas a cada paso tiene algo que regalarnos, todo es cuestión de dejarse llevar por la frescura del bosque, por el deseo de encontrar un remanso para conversar o andar a la caza de secretos. Ni qué decir de las largas caminatas que emprenden los enamorados, donde el silencio se interrumpe nada más por sus suspiros, escarceos y besos apasionados.
En la actualidad se habla de sus tres secciones, pero realmente es la primera la que está más arraigada en el alma popular, la que nos adentra en la historia y la cultura, la que extiende una invitación al romance, a los recuerdos, a la reflexión o simplemente al sano esparcimiento. La segunda sección es famosa y visitada principalmente porque allí se encuentra el Parque de Juegos Mecánicos y la Montaña Rusa. La tercera sección de Chapultepec, colindante con el Panteón de Dolores, es de hecho una zona virgen ubicada entre la colonia Lomas de Chapultepec y la Avenida Constituyentes, de más difícil acceso para los que no tienen automóvil.
Situado al poniente del Distrito Federal, con una superficie de más de 8 millones de metros cuadrados (809.37 hectáreas), el Bosque de Chapultepec es uno de los paseos preferidos por la población capitalina y sitio obligado para todos los que visitan la Ciudad de México. El significado de Chapultepec, de origen náhuatl, nos es enseñado desde la educación primaria: de chapulli (saltamontes) y tepe (tl) (cerro),Chapultepetl: Cerro del chapulín, recordándonos que en el sitio abundaban los saltamontes y, también, que aquí estuvo presente la cultura mexica.
El Bosque de Chapultepec es el parque urbano más grande de América Latina y debemos considerarlo en todo lo que es: un tesoro verdaderamente invaluable. Es al mismo tiempo un precioso aparador donde ha pasado, sin excepción, toda la sociedad capitalina. El recorrido que iniciaremos en las siguientes líneas nos permitirá revalorar y animarnos, espero, para volver a visitar y disfrutar ese milenario y sorprendente bosque.
« En aquel tiempo, se hacían los rituales para los baños de nuestro señor Moctezuma. Los sonidos de las flautas y los teponaztles se quedaban en el aire. Las purísimas aguas de los manantiales limpiaban el cuerpo de nuestro emperador, rodeado el espacio con el aroma de las flores »
La calzada Juventud Heroica es la continuación del Paseo de la Reforma e inicia justo en las inmensas rejas de hierro forjado, resguardadas por un par de leones imponentes,que "resguardan" la entrada al Bosque, desembocando directo a un majestuoso monumento de mármol con seis columnas. Es el de los Niños Héroes, aquellos cadetes que dieron su vida en la defensa del Castillo de Chapultepec, sede entonces del Colegio Militar, contra los feroces invasores norteamericanos en la llamada, con toda propiedad, Guerra de Intervención Norteamericana (1846 - 1848). Estaba en la presidencia del país el más grande traidor a la patria: Antonio López de Santa Anna. Seis cadetes heroicos registra la historia, con edades de los 13 a los 17 años: Juan Francisco Escutia, Juan de la Barrera, Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Francisco Márquez y Vicente Suárez.